lunes, 13 de julio de 2009

El Señor de los anillos: Tiempos díficiles.

AÑO 2974 de la 3º EDAD. La paz es ansiada pero difícil de encontrar. Las gentes de la Tierra Media viven en una inseguridad creciente desde hace cientos de años. Han padecido todos y cada uno de los intentos que han realizado las fuerzas del mal para causar el caos y la destrucción en su mundo. Cuesta casarse y pensar en felices planes de futuro, es duro crear una familia sin conocer el destino de los hijos, o cuestiones tan simples como montar un negocio bajo el temor de que pueda ser objeto del pillaje de bandidos.

No hay una cabeza visible en las fuerzas del bien que pueda guiar y liderar a todas las razas contra la oscuridad. Los humanos han caído y se han ido corrompiendo entre sus estúpidas luchas y deseos de poder y grandeza. Los antiguos reinos de Arthedain, Cadorlan y Rhuadur, tras enfrentarse numerosas veces entre ellos no sólo carecen de un rey que pueda dirigirlos, o sin el temor de que sus capitales están destruidas y abandonadas. Lo que antes fueran grandiosas ciudades como Fornost o Tharbad ahora son muros donde se dicen que albergan los fantasmas o ruinas en las que los bandidos albergan su morada. Gondor, el mayor de los reinos humanos tras la caída de Numenor, se encuentra también sin rey. Belecthor II de Gondor muere sin dejar descendencia y el árbol blanco de Minas Tirith muere. Tan sólo el reino de los Jinetes de Rohan mantienen todavía su estirpe real, donde Thengel ostenta lacorona desde hace décadas, el anciano rey tiene todas sus esperanzas puestas en su hijo Théoden.

Y no es que las demás razas puedan presumir de mejores destinos. Los hobbits, en continuas migraciones, parece que llevan años asentados en la Comarca y han encontrado una relativa paz y tranquilidad. Con su reciente héroe Bilbo Bolsón, ya entrado en años, relatando hazañas de la batalla de los Cinco Ejércitos donde se aliaron hombres, elfos y enanos para luchar contra los orcos y huargos del Monte Gundabag, hace tan sólo 33 años. Y de cómo vencieron al feroz Smaug, el dragón dorado, en la Montaña solitaria. Aunque Bilbo obvia el detalle más importante de aquellos días, aunque para él simplemente se trata de una anécdota, que no merece la pena contar, sustrajo un anillo a Gollum, que significaría en los próximos años la única esperanza de luchar contra El Señor Oscuro.

Los enanos, luchadores y tenaces han sido posiblemente el pueblo más masacrado a lo largo de la historia. Intentado recuperarse de las numerosas pérdidas que ha tenido siempre, no cesan en su empeño de volver a reconstruirse y resurgir como pueblo, con el eterno sueño de volver a conquistar Moria y echar de sus antiguas moradas al feroz Balrog que despertó hace casi 1000 años para masacrar a su pueblo y con él al linaje de Durin, su rey más importante.

Y por último los elfos, cada vez más lejos de éste mundo pero sin rendirse a las fuerzas de la oscuridad, esta sabia raza inmortal está dispuesta a seguir combatiendo el mal. Con los altos señores elfos: Cirdán desde los Puertos Grises, Galadriel en el bosque de Lorien y Elrond en Rivendel, centrar sus fuerzas y sus preocupaciones en buscar salidas al creciente poder de Sauron, el Señor Oscuro.

Pero en el 2951 un terrible hecho afecta la Tierra Media y a todos sus habitantes, Sauron aparece en Mordor, tras reconstruir una magnífica fortaleza: Barad-dûr, su antigua residencia en Dol Guldur en el Bosque Negro vuelve a ser ocupada por 3 de sus Nazgul. Sauron da a conocer sus intenciones a todos los habitantes, planea conquistar definitivamente la Tierra Media e instaurar su reinado de terror y oscuridad. Es el mismo año en que Aragorn conoce su linaje y al destino que se enfrenta.

Dos años después se reúne por última vez el Concilio Blanco para intentar abordar tan grave problema que afecta al mundo, se centran en la búsqueda del anillo único, ignorando que tienen al enemigo en casa, pues Saruman está corrupto y consigue desviar la atención a pistas falsas mientras sigue construyendo y aumentando su fortaleza en Isengard y creando el ejército de la Mano Blanca.

En esta situación nos hayamos en la primavera del año 2974 de la 3º Edad. Muchas cosas están por suceder. Y los presagios no son buenos, el Monte del Destino en Mordor ha estallado en llamas, mientras tanto algunos héroes son ajenos a su destino, como un pequeño hobbit de 5 años llamado Frodo Bolsón, sobrino de Bilbo, que corretea jugando por Los Gamos, en La Comarca. O como un grupo de aventureros que se hayan en estos momentos finalizando una serie de pruebas para comprobar si son aptos para realizar la misión que está a punto de serles encomendada. Y es que si bien no llegarán a salvar al mundo como sí hará nuestro pequeño niño-hobbit, su papel es esencial para que el bien llegue a imponerse de forma definitiva al mal. Y ese es nuestro grupo, al que seguiremos muy de cerca y sobre el que muy pronto nos aventuraremos en su pasado, presente y futuro…